Tratamiento térmico
Valor añadido y fiabilidad
El tratamiento térmico implica procesos térmicos en los que los metales se calientan y se enfrían para cambiar sus propiedades. Estos procesos suelen tener lugar en el vacío o en atmósferas de gas inerte sin oxígeno, como el argón o el nitrógeno. Los procesos típicos son el endurecimiento, el recocido y la carbonización, que se llevan a cabo en condiciones precisas de temperatura y atmósfera.
El tratamiento térmico es un componente central de las modernas tecnologías de producción. Permite la personalización selectiva de las propiedades de los materiales, como la dureza, la resistencia y la resistencia a la corrosión.
Muchas aplicaciones industriales, desde la industria aeroespacial hasta la tecnología médica, no serían realizables sin estos procesos. La temperatura del proceso suele oscilar entre 800-1200 °C.
Los componentes de grafito, fieltros blandos y duros y CFC (carbono reforzado con fibra de carbono) desempeñan un papel central en las plantas de tratamiento térmico:
Grafito
- Excelente conductividad térmica y estabilidad hasta más de 3.000 °C
- Utilización como elementos calefactores, retortas o materiales aislantes en hornos de vacío
Fieltros blandos
- Flexible y personalizable para geometrías complejas
- Excelentes propiedades aislantes y resistencia química
Fieltros duros
- Estabilidad dimensional incluso a altas temperaturas
- Utilízalos como paneles aislantes autoportantes o cilindros de fieltro duro
CFC
- Ligero, extremadamente estable y resistente a los choques térmicos
- Ideal para estructuras de soporte y dispositivos gracias a su baja dilatación térmica y alta resistencia
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