Susceptores (también conocidos como muflas) son la pieza central de todo sistema de tratamiento térmico y suelen estar hechos de robusto grafito
y CFC
. Garantizan una distribución homogénea de la temperatura en la cámara de trabajo y permiten así procesos de tratamiento térmico precisos, reproducibles y energéticamente eficientes. Como en las zonas de la abertura del horno actúan grandes fuerzas al cargar y descargar piezas pesadas, no sólo deben ser resistentes al calor, sino también extremadamente resistentes desde el punto de vista mecánico. Lee aquí cómo Graphite Materials ha superado este reto.
Comparte el estudio de caso:
Industria:
Construcción de herramientas, moldes y máquinas
Procedimiento:
Tratamiento térmico
Solución:
Servicios:
Consultoría, ingeniería documentación técnica, fabricación
Resultado:
– Mayor vida útil – Frecuencia de cambio reducida – Capacidad de carga fiable en la zona de carga |
Los susceptores convencionales constan de varios módulos ensamblados, normalmente en dos partes: un elemento base plano y un segmento circular sobre él. Sin embargo, este diseño tiene una desventaja decisiva: la debilidad mecánica en la abertura de carga.
La inserción y extracción periódicas de piezas pesadas mediante un sistema de rodillos (por ejemplo, piezas brutas de metal duro) crea grandes fuerzas, sobre todo en el primer elemento base. Esto puede provocar grietas o fracturas en los diseños modulares, con importantes consecuencias para la producción, el mantenimiento y la rentabilidad.
El objetivo era desarrollar una nueva mufla de grafito que pudiera soportar elevados requisitos térmicos y mecánicos sin debilidades estructurales en las juntas de la zona de carga. Los requisitos del nuevo diseño eran